HERMANDAD DE LA VIRGEN MARÍA LA QUE DESATA LOS NUDOS

Meditaciones

hno. Mario H. Ibertis Rivera -Noviembre 2006

 
POR QUÉ EL TÍTULO DE “LA QUE DESATA LOS NUDOS”.

En todas las advocaciones de María, se suele agregar un título, un lugar, una ciudad en donde se encuentra, por ejemplo, La Virgen de Luján, la de Tepeyác( Guadalupe), la del Pilar, la de Fátima, Nuestra Sra. de Czestochowa, etc.  O una actitud, acción, atributo o intención, como la Virgen del Rosario, la del Loreto, la Reina de la Paz, de los Dolores, la Auxiliadora, Madre Tres Veces Admirable, etc.
           Nuestra Virgen María en su transito en los tiempos ha adquirido muchísimas facetas, con las cuales se va manifestando su Benéfico influjo sobre nosotros su devotos. Entre los mismos devotos de María a veces se hacen la pregunta: ¿cuantas Vírgenes hay?. Es solo una, y únicamente que tiene infinitas cualidades ya que es la Madre Dios Hijo, y con eso adquiere divinos y milagrosos atributos.
          En el caso de la nuestra, está expresando una actitud: Desatar los Nudos (Maria Knotenlöserin – knot, que significa nudo en alemán, y löser, löserin, que en el mismo idioma significa deshacer, desatar. A propósito de este tema, es muy seguro que el título original no fue este, ya que sólo fue un nombre que se le dio en los archivos de la iglesia.
          Como lo he relatado en mis investigaciones sobre el origen del cuadro, este se realizó por motivos personales y familiares del donante, para su altar particular, y en él se representa una síntesis de una historia de sus abuelos: 

RESUMEN DE LA HISTORIA

«En la investigación de esta imagen, encontramos que el donante, Hieronymus Ambrosius 
Langenmantel, presbote y canónigo doctoral (1666-1709) de St. Peter am Perlach, había encargado esta pintura para un altar familiar por motivos “muy particulares” vinculados a su familia. 
          Los hechos verídicos demuestran que el noble Wolfgang Langenmantel, casado con Sophie Imhoff (1612), y estando el matrimonio a punto de divorciarse, visitó al sacerdote Jakob Rem SJ en el monasterio y universidad de Ingolstadt, la cual se encuentra a unos setenta kilómetros al norte de Augsburgo.
          Después de visitar el monasterio en cuatro ocasiones, en un lapso de 28 días, donde se aconsejó con este venerable sacerdote Jesuita, honrado por su experiencia, piedad, una extraordinaria inteligencia, y un hecho de Iluminación Mariana, durante el cual sacerdote halagó a la Virgen María con el título de “Tres Veces Admirable” (Mater Ter Admirabilis), Wolfgang fue  logrando cambios en su situación familiar, como resultado de las oraciones venerando a la Virgen María en compañía del sabio sacerdote. 
          Como corolario, el último día sábado 28 de septiembre de 1615, el padre Rem estuvo orando ante una imagen de la Virgen María (Nuestra Señora de las Nieves) que se encontraba en la capilla del Monasterio.  En solemne acto ritual, el sacerdote elevó la cinta matrimonial, desatando uno a uno todos sus nudos y alisándola*. La blanca cinta produjo un brillo tan intenso que la paleta de ningún pintor pudo jamás reproducir. Con esto, la pareja evitó el divorcio, y el matrimonio pudo continuar. 
          En conmemoración de la llegada del año 1700, Hieronymus y su nieto, en acción de gracias, decidieron donar un altar familiar, como era costumbre en St. Peter am Perlach. 
El retablo estuvo dedicado a "Las Beatas Vírgenes del Buen Consejo". En él, se plasma una historia de su propia familia. 
          El pintor, Johann Melchior Georg Schmittdner, la representa como una María virgen, "Desatando los Nudos de la Cinta de la Vida Conyugal", con el noble Wolfgang caminando preocupado hacia el Monasterio, acompañado por el Arcángel Rafael. 
          Del estudio de la iconografía surge claramente que no existe ningún elemento de referencia con la tradición escrita en el Génesis, “el nudo que ató Eva, Maria lo desató”.  Es posible que por el desconocimiento de su verdadero origen se le haya atribuido a esta obra otro sentido. 
          En ella se resalta a María como Santa Mujer, en ayuda y consejera de las familias como Abogada, Auxiliadora y Mediadora ante nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios. 
          Si María, la que desata los nudos, nos facilita con su auxilio la solución de las intrincadas madejas del matrimonio, ¿quién mejor que ella para desatar todos los nudos de nuestra vida?
          Por respeto a los devotos de esta advocación damos los datos reales, para que este desconocimiento no decaiga en “misteriosos orígenes”, los cuales podrían dar lugar a falsas interpretaciones y desviaciones mágicas o esotéricas. 
          La información está a disposición de los pastores de nuestra iglesia, investigaciones y resultados para una sana catequesis. 

Cuando la historia, el donante, su descendiente, y el retablo desaparecieron, la imagen quedó en la Iglesia de St. Peter am Perlach en Augburgo como una antigüedad más.  Luego estuvo unos años en Convento de las Carmelitas Descalzas de esa ciudad en 1920.
          Nunca existió ningún culto ni devotos de la Maria Knotenöserin.  Es más, aún hoy se la desconoce, no sólo en Alemania sino en Europa en general. 
          Actualmente se la está conociendo en Alemania, Europa y muchos países del mundo a través de la difusión que yo vengo realizando desde 1999 hasta el presente. 
          Hasta el año 2005, el Arzobispado de Augsburgo escribía que el cuadro era de un pintor desconocido. Hoy en día, han aceptado la verdad que prueba el resultado de mis investigaciones, y la imagen ocupa un lugar muy importante en las informaciones de los Jesuitas y en la Iglesia de St. Peter am Perlach. 
          Además, el Vaticano hizo un tácito reconocimiento de nuestra advocación de María al autorizar el uso de la imagen a Editorial Vaticana, luego de un prolongado intercambio epistolar con la Curia Romana, por lo cual agradezco a las autoridades eclesiásticas.»`[2]

LA VIRGEN SE MANIFIESTA

A través de la difusión se han generado miles de fieles devotos de Nuestra Virgen, a la cual acuden para solicitar su mediación por todo tipo de problemas o nudos que a diario se presentan en la vida moderna. Los llamados nudos, además de ser problemas matrimoniales, se amplían a un espectro de una diversidad inusitada. A ella se recurre por salud, por trabajo, litigios, por todas las complicaciones de la vida familiar, por problemas personales, conflictos de la comunidad, y de los países. 
           Es en este siglo XXI donde se generan los mayores problemas, tanto en cantidad como calidad, siendo más complejos por ser el resultado de esta agitada vida que llevamos. 
           Los problemas que producen muchos nudos son los provocados por diversas situaciones como la mujer que tiene que salir a trabajar, o queda como cabeza de familia, los jóvenes que no avistan en futuro, sumiéndose en el alcohol y o las drogas. 
           Problemas de miedo. El miedo paraliza, y de allí los ataques de pánico, fobias, estrés, angustias depresivas, que hacen la vida un infierno. A esto hay que agregar la falta de seguridad, provocada por el delito, los malos gobernantes, y escasa contención de nuestra propia iglesia, debido a que para estos males, hay pocos médicos
           La falta de ordenados (curas), es otra de las manifestaciones, por la falta de vocación, ya que el posible joven que puede tener intención al servicio religioso, sufre de estos problemas que están en el seno de su familia, y el de su entorno.
           Hasta son muchos los gobernantes que se han puesto bajo esta advocación, así como también empresarios, grupos católicos, entidades, etc. 
           En todos los casos, cuando la vida de una persona está complicada con problemas, que él y su entorno convierten en una maraña, se forma un nudo central (Gordiano)[1], y muchísimos que son anteriores y posteriores a este central. Los nudos representados en el cuadro de la Advocación eran los nudos del matrimonio de Wolfgang y Sophie. 
           Lo mismo sucede cuando se nos enreda una madeja de lana, y se nos hace imposible, por impacientes, ir deshaciendo esta maraña.  La actitud más frecuente, como cuando se decía "complicado como un nudo gordiano", para referirse a una situación o hecho con difícil solución o desenlace, es destruirla. 
           Según las tradiciones y una antigüa leyenda del Medio Oriente, quien consiguiera desatar el nudo gordiano podría conquistar Oriente. Alejandro Magno (356-323 a.C.) se enfrentó al problema en año 333 a.C., cortando el nudo con su espada al mismo tiempo que decía, “Es lo mismo cortarlo que desatarlo”.  Aunque efectivamente Alejandro conquistó Oriente, pero al cortar ese nudo perdió toda la cuerda, y los trozos que quedaron fueron inútiles.
           En nuestra vida, con esta actitud de “cortar” el nudo gordiano de nuestros problemas, por desesperación, por impaciencia y torpeza, destruimos todo lo que ello representaba: nuestra vida, con todas sus complicaciones. 
           Es por eso que debemos tener conciencia, y primero analizar cómo se han creado esos terribles “nudos” que nos agobian. Recapacitar, rehacer la historia de esa situación complicada. Meditar sobre cómo, y desde donde se comienza desatar los nudos sin que la “cinta” se rompa.
           Lo primero es ponernos bajo el benigno influjo de Nuestra Bienaventurada Virgen Maria, Madre de Dios, que nos auxiliará, abogará, e intercederá por nosotros. 
           A través de la oración, y meditando, irás viendo cómo se “formaron” esos nudos y cuáles fueron sus causas. De que modo has sido tú, o tu persona y entorno, quienes anudaron o crearon el o los problemas. Y es así como tendrás un panorama esperanzado. 
           Lo que en realidad nos trastorna, es el no saber o comprender el por qué de esta situación de difícil solución. Cuando te llega la calma, y siempre en oración-meditación, pide a Nuestra Señora, su auxilio. Debes tener una actitud adulta, y nunca pensar que rezando de memoria cincuenta Rosarios, tus problemas se resolverán como mágicamente. 

           La oración debe hacerse saboreando cada palabra que digas. Uno a uno, irás desatando esos nudos. Comienza con los más sencillos, para que tengas más claridad para llegar al principal. 
            Por eso es que insisto en la bondad de la paciencia, en ser autocrítico, analizar y rezar. La oración es benéfica, ya que nos da fuerzas para continuar. 
            Quizá lo más importante es que estés conciente que ella, Nuestra Señora, “NO” desatará tus nudos.  Ella será tu consejera, abogada, mediadora.  En todo momento eres tú quien debe actuar para resolver el o los problemas, o sea “desatar el o los nudos”. Y reitero: la paciencia es una virtud, la fe debe ser ciega.

SOBRE LA VENERACIÓN

Cuando alguien usa esta imagen milagrosa para una petición banal, o para un uso esotérico, es como clavar un puñal más en el corazón de Nuestra Amada Señora. Reverénciala, venérala (sin adoración), proclama sus beatitudes, alegra a la Madre de Nuestro Señor Jesucristo, y ella pondrá sus ojos en ti.
            También debes tener en cuenta que la solución de todos los problemas pueden dejar secuelas y algunos nudos, que permanecerán hasta el fin de tus días. Pero como premio habrás adquirido experiencia para no volver a generar nudos, y transmitir esta experiencia a tus hermanos.
            Cuando “desatamos los nudos”, se nos abre un horizonte de esperanza. Nos sentiremos libres de las ataduras, y viviremos con intensidad cada minuto de nuestra vida, con alegría y fuerzas para afrontar la adversidad.
            ¡Maria siempre ayuda!, me decía en alemán el profesor Weiss, quien a los ochenta años pintó una versión actual (1984) de Maria Als Knotenlöserin, en Austria.
             Con fe, convencimiento y respeto, ora, reza, clama, canta a la Virgen María.  Serás feliz y sentirás realmente las ganas de vivir.

Amen

Mario H. Ibertis Rivera -  Siervo de Nuestra Virgen Maria Madre de Jesús el Cristo. En el Tercer Milenio. Buenos Aires, 21 de Noviembre de 2006.

PD: Me encuentro en la difícil tarea, de que las autoridades Vaticanas, incluyan en las Letanías Lauretanas, la expresión: "La que desatas los Nudos". Para eso el próximo año
necesitare de ustedes para fortalecer la propuesta. 

Nota 1: Según narra la leyenda, un campesino llamado Gordias (de ahí el nombre de Gordiano) , en Gordión (actual Anatolia) había un yugo con una cuerda ceñida por un nudo complicado. Que llevaba sus bueyes atados al yugo con unas cuerdas anudadas de modo imposible de desatar.

NOTA 2: La cinta era colocada por las madrinas como representación de que un lazo invisible unirá 
al novio y a la novia para toda la vida. Eran unidos sus brazos, en la ceremonia de la boda. 
Mario H. Ibertis Rivera 14 de Noviembre, 1999. 

(Datos del Informe: "Investigación de María Knotenlöserin, La Verdadera Historia de Mario H. Ibertis Rivera©1999")
 

 

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