POR QUÉ EL TÍTULO
DE “LA QUE DESATA LOS NUDOS”.
En todas las advocaciones de María,
se suele agregar un título, un lugar, una ciudad en donde se encuentra,
por ejemplo, La Virgen de Luján, la de Tepeyác( Guadalupe),
la del Pilar, la de Fátima, Nuestra Sra. de Czestochowa, etc.
O una actitud, acción, atributo o intención, como la Virgen
del Rosario, la del Loreto, la Reina de la Paz, de los Dolores, la Auxiliadora,
Madre Tres Veces Admirable, etc.
Nuestra Virgen María en su transito en los tiempos ha adquirido
muchísimas facetas, con las cuales se va manifestando su Benéfico
influjo sobre nosotros su devotos. Entre los mismos devotos de María
a veces se hacen la pregunta: ¿cuantas Vírgenes hay?. Es
solo una, y únicamente que tiene infinitas cualidades ya que es
la Madre Dios Hijo, y con eso adquiere divinos y milagrosos atributos.
En el caso de la nuestra, está expresando una actitud: Desatar los
Nudos (Maria Knotenlöserin – knot, que significa nudo en alemán,
y löser, löserin, que en el mismo idioma significa deshacer,
desatar. A propósito de este tema, es muy seguro que el título
original no fue este, ya que sólo fue un nombre que se le dio en
los archivos de la iglesia.
Como lo he relatado en mis investigaciones sobre el origen del cuadro,
este se realizó por motivos personales y familiares del donante,
para su altar particular, y en él se representa una síntesis
de una historia de sus abuelos:
RESUMEN DE LA HISTORIA
«En la investigación
de esta imagen, encontramos que el donante, Hieronymus Ambrosius
Langenmantel, presbote y canónigo
doctoral (1666-1709) de St. Peter am Perlach, había encargado esta
pintura para un altar familiar por motivos “muy particulares” vinculados
a su familia.
Los hechos verídicos demuestran que el noble Wolfgang Langenmantel,
casado con Sophie Imhoff (1612), y estando el matrimonio a punto de divorciarse,
visitó al sacerdote Jakob Rem SJ en el monasterio y universidad
de Ingolstadt, la cual se encuentra a unos setenta kilómetros al
norte de Augsburgo.
Después de visitar el monasterio en cuatro ocasiones, en un lapso
de 28 días, donde se aconsejó con este venerable sacerdote
Jesuita, honrado por su experiencia, piedad, una extraordinaria inteligencia,
y un hecho de Iluminación Mariana, durante el cual sacerdote halagó
a la Virgen María con el título de “Tres Veces Admirable”
(Mater Ter Admirabilis), Wolfgang fue logrando cambios en su situación
familiar, como resultado de las oraciones venerando a la Virgen María
en compañía del sabio sacerdote.
Como corolario, el último día sábado 28 de septiembre
de 1615, el padre Rem estuvo orando ante una imagen de la Virgen María
(Nuestra Señora de las Nieves) que se encontraba en la capilla del
Monasterio. En solemne acto ritual, el sacerdote elevó la
cinta matrimonial, desatando uno a uno todos sus nudos y alisándola*.
La blanca cinta produjo un brillo tan intenso que la paleta de ningún
pintor pudo jamás reproducir. Con esto, la pareja evitó el
divorcio, y el matrimonio pudo continuar.
En conmemoración de la llegada del año 1700, Hieronymus y
su nieto, en acción de gracias, decidieron donar un altar familiar,
como era costumbre en St. Peter am Perlach.
El retablo estuvo dedicado a "Las
Beatas Vírgenes del Buen Consejo". En él, se plasma una historia
de su propia familia.
El pintor, Johann Melchior Georg Schmittdner, la representa como una María
virgen, "Desatando los Nudos de la Cinta de la Vida Conyugal", con el noble
Wolfgang caminando preocupado hacia el Monasterio, acompañado por
el Arcángel Rafael.
Del estudio de la iconografía surge claramente que no existe ningún
elemento de referencia con la tradición escrita en el Génesis,
“el nudo que ató Eva, Maria lo desató”. Es posible
que por el desconocimiento de su verdadero origen se le haya atribuido
a esta obra otro sentido.
En ella se resalta a María como Santa Mujer, en ayuda y consejera
de las familias como Abogada, Auxiliadora y Mediadora ante nuestro Señor
Jesucristo, Hijo de Dios.
Si María, la que desata los nudos, nos facilita con su auxilio la
solución de las intrincadas madejas del matrimonio, ¿quién
mejor que ella para desatar todos los nudos de nuestra vida?
Por respeto a los devotos de esta advocación damos los datos reales,
para que este desconocimiento no decaiga en “misteriosos orígenes”,
los cuales podrían dar lugar a falsas interpretaciones y desviaciones
mágicas o esotéricas.
La información está a disposición de los pastores
de nuestra iglesia, investigaciones y resultados para una sana catequesis.
Cuando la historia, el donante, su
descendiente, y el retablo desaparecieron, la imagen quedó en la
Iglesia de St. Peter am Perlach en Augburgo como una antigüedad más.
Luego estuvo unos años en Convento de las Carmelitas Descalzas de
esa ciudad en 1920.
Nunca existió ningún culto ni devotos de la Maria Knotenöserin.
Es más, aún hoy se la desconoce, no sólo en Alemania
sino en Europa en general.
Actualmente se la está conociendo en Alemania, Europa y muchos países
del mundo a través de la difusión que yo vengo realizando
desde 1999 hasta el presente.
Hasta el año 2005, el Arzobispado de Augsburgo escribía que
el cuadro era de un pintor desconocido. Hoy en día, han aceptado
la verdad que prueba el resultado de mis investigaciones, y la imagen ocupa
un lugar muy importante en las informaciones de los Jesuitas y en la Iglesia
de St. Peter am Perlach.
Además, el Vaticano hizo un tácito reconocimiento de nuestra
advocación de María al autorizar el uso de la imagen a Editorial
Vaticana, luego de un prolongado intercambio epistolar con la Curia Romana,
por lo cual agradezco a las autoridades eclesiásticas.»`[2]
LA VIRGEN SE MANIFIESTA
A través de la difusión
se han generado miles de fieles devotos de Nuestra Virgen, a la cual acuden
para solicitar su mediación por todo tipo de problemas o nudos que
a diario se presentan en la vida moderna. Los llamados nudos, además
de ser problemas matrimoniales, se amplían a un espectro de una
diversidad inusitada. A ella se recurre por salud, por trabajo, litigios,
por todas las complicaciones de la vida familiar, por problemas personales,
conflictos de la comunidad, y de los países.
Es en este siglo XXI donde se generan los mayores problemas, tanto en cantidad
como calidad, siendo más complejos por ser el resultado de esta
agitada vida que llevamos.
Los problemas que producen muchos nudos son los provocados por diversas
situaciones como la mujer que tiene que salir a trabajar, o queda como
cabeza de familia, los jóvenes que no avistan en futuro, sumiéndose
en el alcohol y o las drogas.
Problemas de miedo. El miedo paraliza, y de allí los ataques
de pánico, fobias, estrés, angustias depresivas, que hacen
la vida un infierno. A esto hay que agregar la falta de seguridad, provocada
por el delito, los malos gobernantes, y escasa contención de nuestra
propia iglesia, debido a que para estos males, hay pocos médicos.
La falta de ordenados (curas), es otra de las manifestaciones, por la falta
de vocación, ya que el posible joven que puede tener intención
al servicio religioso, sufre de estos problemas que están en el
seno de su familia, y el de su entorno.
Hasta son muchos los gobernantes que se han puesto bajo esta advocación,
así como también empresarios, grupos católicos, entidades,
etc.
En todos los casos, cuando la vida de una persona está complicada
con problemas, que él y su entorno convierten en una maraña,
se forma un nudo central (Gordiano)[1],
y muchísimos que son anteriores y posteriores a este central. Los
nudos representados en el cuadro de la Advocación eran los nudos
del matrimonio de Wolfgang y Sophie.
Lo mismo sucede cuando se nos enreda una madeja de lana, y se nos hace
imposible, por impacientes, ir deshaciendo esta maraña. La
actitud más frecuente, como cuando se decía "complicado como
un nudo gordiano", para referirse a una situación o hecho con difícil
solución o desenlace, es destruirla.
Según las tradiciones y una antigüa leyenda del Medio Oriente,
quien consiguiera desatar el nudo gordiano podría conquistar Oriente.
Alejandro Magno (356-323 a.C.) se enfrentó al problema en año
333 a.C., cortando el nudo con su espada al mismo tiempo que decía,
“Es lo mismo cortarlo que desatarlo”. Aunque efectivamente Alejandro
conquistó Oriente, pero al cortar ese nudo perdió toda la
cuerda, y los trozos que quedaron fueron inútiles.
En nuestra vida, con esta actitud de “cortar” el nudo gordiano de nuestros
problemas, por desesperación, por impaciencia y torpeza, destruimos
todo lo que ello representaba: nuestra vida, con todas sus complicaciones.
Es por eso que debemos tener conciencia, y primero analizar cómo
se han creado esos terribles “nudos” que nos agobian. Recapacitar, rehacer
la historia de esa situación complicada. Meditar sobre cómo,
y desde donde se comienza desatar los nudos sin que la “cinta” se rompa.
Lo primero es ponernos bajo el benigno influjo de Nuestra Bienaventurada
Virgen Maria, Madre de Dios, que nos auxiliará, abogará,
e intercederá por nosotros.
A través de la oración, y meditando, irás viendo cómo
se “formaron” esos nudos y cuáles fueron sus causas. De que modo
has sido tú, o tu persona y entorno, quienes anudaron o crearon
el o los problemas. Y es así como tendrás un panorama esperanzado.
Lo que en realidad nos trastorna, es el no saber o comprender el por qué
de esta situación de difícil solución. Cuando te llega
la calma, y siempre en oración-meditación, pide a Nuestra
Señora, su auxilio. Debes tener una actitud adulta, y nunca pensar
que rezando de memoria cincuenta Rosarios, tus problemas se resolverán
como mágicamente.
La oración debe hacerse saboreando cada palabra que digas. Uno a
uno, irás desatando esos nudos. Comienza con los más sencillos,
para que tengas más claridad para llegar al principal.
Por eso es que insisto en la bondad de la paciencia, en ser autocrítico,
analizar y rezar. La oración es benéfica, ya que nos da fuerzas
para continuar.
Quizá lo más importante es que estés conciente que
ella, Nuestra Señora, “NO” desatará tus nudos. Ella
será tu consejera, abogada, mediadora. En todo momento eres
tú quien debe actuar para resolver el o los problemas, o sea “desatar
el o los nudos”. Y reitero: la paciencia es una virtud, la fe debe ser
ciega.
SOBRE LA VENERACIÓN
Cuando alguien usa esta imagen milagrosa
para una petición banal, o para un uso esotérico, es como
clavar un puñal más en el corazón de Nuestra Amada
Señora. Reverénciala, venérala (sin adoración),
proclama sus beatitudes, alegra a la Madre de Nuestro Señor Jesucristo,
y ella pondrá sus ojos en ti.
También debes tener en cuenta que la solución de todos los
problemas pueden dejar secuelas y algunos nudos, que permanecerán
hasta el fin de tus días. Pero como premio habrás adquirido
experiencia para no volver a generar nudos, y transmitir esta experiencia
a tus hermanos.
Cuando “desatamos los nudos”, se nos abre un horizonte de esperanza. Nos
sentiremos libres de las ataduras, y viviremos con intensidad cada minuto
de nuestra vida, con alegría y fuerzas para afrontar la adversidad.
¡Maria siempre ayuda!, me decía en alemán el profesor
Weiss, quien a los ochenta años pintó una versión
actual (1984) de Maria Als Knotenlöserin, en Austria.
Con fe, convencimiento y respeto, ora, reza, clama, canta a la Virgen María.
Serás feliz y sentirás realmente las ganas de vivir.
Amen