Queridos hermanos y hermanas,
en Cristo Jesús:
El mes pasado hemos Pedido
por nuestra propia persona, para que nuestra Señora desate los nudos
de nuestras vidas en general.
En este mes La Petición
será por La Salud Física, y Psíquica , de nosotros
de nuestros familiares, y Hermanos.
Para quien en esta época
moderna se ve atrapado por los nudos que lo atan al stress, ataques de
pánico, las drogas, el alcohol, la bulimia y anorexia.
Te pedimos que los
Desates, amada Señora.
Para quienes padecen de postración,
falta de movilidad, o sean minusválidos a causa de enfermedad, accidente,
o victima de la guerra.
Te pedimos que los Desates,
amada Señora.
Por los que por vida promiscua,
o accidente, se ataron a enfermedades venéreas, o VIH.
Te pedimos que les
perdones y los Desates, amada Señora.
Por quienes padecen de cáncer,
por el mal de Alzeimer y diabetes.
Te pedimos su curación,
y que los Desates, amada Señora.
Por quienes sufren a causa
de otras enfermedades, y están atados a una existencia inhumana.
Te pedimos que los Desates,
amada Señora.
Para los estériles,
que ansían fertilidad, y estén atados a este sufrimiento.
Te pedimos que los
Desates, y los ates a la esperanza, amada Señora.
Ante la intervención
de los Médicos, te rogamos Amada y Santa Señora, que guíes
la mano de cirujano, les brindes los seis de los Siete Dones del Espíritu
Santo: Sabiduría, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Ciencia, y
Piedad.
Cuando hemos pedido por la
salud de un enfermo terminal, es posible que el resultado sea adverso.
Te pedimos que nos Desates
de esta angustia, y nos ates a la resignación amada Señora.
Meditemos: Por la buena,
y digna muerte
Solo un milagro puede torcer el destino a que el padeciente esta signado.
El plan divino contempla que la muerte es inevitable. La vida temporal
es tan solo un paso, a la prometida por Nuestro Señor Jesucristo,
de la que será eterna. El padre Anthony De Mello S.J. decía
“No te mueras con tus muertos”. En nuestra debilidad, y en la que padece
de un mal incurable, por piedad pediremos una buena muerte. La muerte debe
ser transito en paz, evitando el sufrimiento de quien se unirá
en espíritu junto a sus seres queridos en vida terrena hasta el
día del Juicio Final. Esto no es el fin. Es el principio de otra
vida, pura, simple, eterna, donde los bienes materiales no existen. No
más vestidos, ambiciones, angustias, solo el gozo de estar en la
presencia de Dios, en comunión con los Santos, y en el recuerdo
de quienes nos han amado, quedando atrás en el tiempo en la espera,
junto a quienes nos han precedido en el transito, hasta el día de
la Prometida Resurrección.
Debemos templar nuestro espíritu,
con la ayuda materna de Santa María, Madre de Dios, practicando
la piedad, misericordia y alivio para nuestros dolientes enfermos. ¿
Por que no sufrir? . Solo Nuestro Señor sufrió todo por nosotros,
en carne y espíritu. Él es nuestra ofrenda, el Cordero de
Dios, que quita los pecados del Mundo, su carne es la nuestra, con nuestros
espíritus conformemos el cuerpo Místico de Cristo.
Las lagrimas de la virgen
María, de la María de Magdala, y la piedad de La Verónica,
acudirán al alivio del enfermo, pidamos por esta benéfica
y santa piedad a nuestra señora. Con la invocación de estas
Santas mujeres, sus lagrimas serán el bálsamo para nuestro
enfermo.
(Del Rito de los 28 Días
con la Virgen María la que Desata los Nudos)
Oremos:
El credo, Padrenuestro,
Tres Avemaría y un Gloria.
A continuación la
Oración a Nuestra Virgen Maria Madre de Dios, la que Desatas los
Nudos.
El próximo día
28, los grupos de Oración, y los Ministros de: Argentina, Alemania,
Perú, México, Brasil, Estados Unidos, Canadá,
Italia, Portugal, Polonia, Líbano, Gran Bretaña (Reino
Unido), Austria, Emiratos Arabes, India, y España, presentaran
ante la imagen de Nuestra Querida Virgen tus Intenciones y se rezara el
Santo Rosario.
Un fraterno abrazo en Jesús
y Maria:
Mario H. Ibertis Rivera
Presidente Fundador