| Virgen
María la que Desatas los Nudos, de la Vida del
Matrimonio, de las Personas y de los Pueblos NOVENA DE PREPARACIÓN - Del año de 2006 |
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Los veinte misterios del Santo Rosario, ejercicios para todos los días de la semana.
Los Lunes y sábados : Los Cinco Misterios Gozosos
I. La Anunciación:Reflexionamos
sobre la Humildad, Obediencia, y encarnación del Hijo de Dios.
II. La
Visita a Santa Isabel: Pedimos por
la verdadera Caridad cristiana.
III. El
Nacimiento de Nuestro Señor en Belén: Meditamos por
la Pobreza material.
IV. La
Presentación de Nuestro Señor: Por la Pureza de corazón,
obedeciendo la leyes de su pueblo.
V. El Hallazgo
de Nuestro Señor en el Templo: Por la Resignación
ante la voluntad divina.
Los Martes y Viernes : Los Cinco Dolorosos
I. La Agonía
en la oración de Jesús en el Huerto de los Olivos:
Rezar de rodillas en acto de Contrición por nuestros pecados.
II. Flagelación
de Nuestro Señor: Pidamos soportar nuestra propia Mortificación.
III. La
Coronación con Espinas: Aprendamos a soportar pacientemente
las humillaciones.
IV. Jesús
con la Cruz a cuestas camino al Calvario: Pedimos soportar. y amar
nuestras propias cruces.
V. La Crucifixión
y Muerte de Nuestro Señor: Que nosotros podamos llegar bien
preparados a la muerte.
Los domingos y miércoles: Los Cinco Misterios Gloriosos
I. La Resurrección
de Nuestro Señor: Pidamos con sinceridad la prometida Resurrección
de la carne.
II. La
Ascensión de Nuestro Señor a los cielos: Pidamos todos
los días ascender en nuestra vida espiritual.
III. La
Venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles:
Pidamos por los Siete Dones de Espíritu Santo.
IV. La
Asunción de nuestra Madre Bendita al Cielo: Cultivamos un
sano culto a la Virgen María.
V. La Coronación
de nuestra Madre Bendita: Pidamos a Dios, el don de imitar a la
Virgen y lograr la Felicidad eterna.
Los Jueves: Los Cinco Misterios Luminosos (*)
I. El Bautismo
de Cristo en el Jordán: Contemplamos con María, al
joven Jesús cuando entra en el agua de río, la va voz del
Padre lo proclama Hijo dilecto.
II. Autorevelación
de Cristo en las Bodas de Caná: Damos gracias a María,
que por su intercesión en las bodas de Cana, Cristo transformando
el agua en vino, abre el corazón de sus discípulos.
III. Cristo
anuncia el Reino de Dios invitando a la Conversión: Con María
hacia Jesús, aceptamos la conversión, con fe y humildad,
escuchando el anuncio de la llegada del Reino de Dios.
IV. Tranfiguración
de Cristo en el Monte Tabor: Compartimos con María, escuchando
como los apóstoles, y resueltos a vivir con Jesús, el doloroso
momento de la Pasión, hasta la Resurrección prometida, y
a una vida transfigurada por el Espíritu Santo.
V. Institución
de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio Pascual:
Alimentamos
nuestro espíritu con la Eucaristía, en la que Cristo es nuestro
alimento, su sangre y su cuerpo bajo las especies del pan y del vino.
« Oh Rosario bendito de María, dulce cadena que nos une con Dios, vínculo de amor que nos une a los Ángeles, torre de salvación contra los asaltos del infierno, puerto seguro en el común naufragio, no te dejaremos jamás. Tú serás nuestro consuelo en la hora de la agonía. Para ti el último beso de la vida que se apaga. Y el último susurro de nuestros labios será tu suave nombre, oh Reina del Rosario de Pompeya, oh Madre nuestra querida, oh Refugio de los pecadores, oh Soberana consoladora de los tristes. Que seas bendita por doquier, hoy y siempre, en la tierra y en el cielo. »(Beato Bartolomé Longo)
(*)ROSARIUM VIRGINIS MARIAE - Estos cinco misterios fueron proclamados por el Santo Padre Juan Pablo II, en el Vaticano, el 16 octubre del año 2002, inicio del vigésimo quinto de su Pontificado, proclamando el año que va de este octubre a octubre de 2003 Año del Rosario.
ATENCIÓN
ORDENADOS Y CATEQUISTAS: Si desean el documento completo en
castellano,
solicitelo por email.
Siete Dones
del Espíritu Santo: Sabiduría, Entendimiento, Consejo, Fortaleza,
Ciencia,
Piedad y Santo Temor.
De la nueva Novena
a la Virgen María como Desatadora de Nudos.
(si estas interesado
en ella envia un email: HACER
CLICK AQUI)
La interpretación de
los Misterios Luminosos, son pasibles de otras, que las dará el
tiempo y el uso. Hoy, a pocas horas solo se me presentan estas, como mínimas.
Mario Ibertis Rivera 16 de
Octubre año 2002
Misterios de luz
21. Pasando de la infancia y de la vida de Nazaret a la vida pública
de Jesús, la contemplación nos lleva a los misterios que
se pueden llamar de manera especial "misterios de luz". En realidad, todo
el misterio de Cristo es luz. Él es "la luz del mundo" (Jn 8, 12).
Pero esta dimensión se manifiesta sobre todo en los años
de la vida pública, cuando anuncia el evangelio del Reino. Deseando
indicar a la comunidad cristiana cinco momentos significativos –misterios
"luminosos"– de esta fase de la vida de Cristo, pienso que se pueden señalar:
1. su Bautismo en el Jordán; 2. su autorrevelación en las bodas de Caná; 3. su anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión; 4. su Transfiguración; 5. institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual.
Cada uno de estos misterios revela el Reino ya presente en la persona misma de Jesús. Misterio de luz es ante todo el Bautismo en el Jordán. En él, mientras Cristo, como inocente que se hace 'pecado' por nosotros (cf. 2 Co 5, 21), entra en el agua del río, el cielo se abre y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto (cf. Mt 3, 17 par.), y el Espíritu desciende sobre Él para investirlo de la misión que le espera. Misterio de luz es el comienzo de los signos en Caná (cf. Jn 2, 1-12), cuando Cristo, transformando el agua en vino, abre el corazón de los discípulos a la fe gracias a la intervención de María, la primera creyente. Misterio de luz es la predicación con la cual Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios e invita a la conversión (cf. Mc 1, 15), perdonando los pecados de quien se acerca a Él con humilde fe (cf. Mc 2. 3-13; Lc 47-48), iniciando así el ministerio de misericordia que Él continuará ejerciendo hasta el fin del mundo, especialmente a través del sacramento de la Reconciliación confiado a la Iglesia. Misterio de luz por excelencia es la Transfiguración, que según la tradición tuvo lugar en el Monte Tabor. La gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo, mientras el Padre lo acredita ante los apóstoles extasiados para que lo " escuchen " (cf. Lc 9, 35 par.) y se dispongan a vivir con Él el momento doloroso de la Pasión, a fin de llegar con Él a la alegría de la Resurrección y a una vida transfigurada por el Espíritu Santo. Misterio de luz es, por fin, la institución de la Eucaristía, en la cual Cristo se hace alimento con su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino, dando testimonio de su amor por la humanidad " hasta el extremo " (Jn13, 1) y por cuya salvación se ofrecerá en sacrificio.